Chatruleta · Seguridad · Dos minutos que valen oro
La ruleta es segura por diseño: anónima, privada y con moderación las 24 horas. Pero la otra persona sigue siendo una desconocida — y ahí tu criterio manda. Estas son las reglas que lo mantienen todo a tu favor.
Las videollamadas y los pagos pasan solo dentro de Chatruleta. Quien insista en moverte a otra app en el primer minuto, rara vez quiere conversar.
Un "hola" cuesta un segundo y cambia el tono de toda la llamada. La amabilidad también es una herramienta de seguridad.
Documentos sobre la mesa, pantallas abiertas, la fachada de tu casa: lo que se ve en cámara cuenta como información compartida.
Siguiente para cerrar sin drama, bloquear para no cruzarte de nuevo, reportar para avisar a moderación. Los tres están dentro de la llamada.
Si algo se siente raro, lo es. No necesitas pruebas para cerrar una llamada: necesitas un toque.
"Soy de Colombia" es suficiente geografía para cualquier primera conversación. Tu calle y tu número se quedan contigo.
Nadie con buenas intenciones te pedirá dinero, tarjetas de regalo o "ayuda urgente". Si pasa, es estafa: reporta y sigue.
Cualquiera puede grabar su pantalla. Si no querrías verlo fuera de la llamada, no lo muestres dentro.
Un enlace de una desconocida puede llevar a cualquier parte — y "cualquier parte" rara vez es buena.
Si alguien amenaza con publicar algo, pagar no lo detiene: lo alimenta. Corta contacto, guarda evidencia y reporta.
Hay una lista corta de cosas que ninguna buena conversación necesita: tus apellidos, tu dirección exacta, tu teléfono, tus redes sociales, tu lugar de trabajo y cualquier dato de pago. Si alguien los pide "solo para seguir hablando", ya sabes todo lo que necesitas saber. Una desconocida encantadora puede seguir siéndolo sin saber tu apellido.
Los problemas en el chat con desconocidos casi siempre avisan. Aprende a leerlos temprano:
Dentro de cada llamada hay tres controles, en orden de gravedad. Siguiente cierra la conversación al instante y sin explicaciones — usarlo no es descortés, es el contrato social de la ruleta. Bloquear evita que esa persona vuelva a aparecerte. Reportar avisa a moderación, que revisa cada caso y actúa según las normas de la comunidad. Ante la duda, los dos últimos juntos.
Primero: respira, tiene arreglo. Guarda capturas de lo ocurrido, corta todo contacto con esa persona y repórtala dentro del sitio. Si hubo amenazas o chantaje, no pagues — pagar no cierra el problema, lo abre — y considera denunciar ante las autoridades de tu país con la evidencia guardada. Y si quieres contarnos el caso con calma, escríbenos: los reportes de seguridad tienen prioridad.
¿Más dudas? Las preguntas frecuentes responden lo demás en un minuto.
Dudas · Respuestas directas
Toca siguiente y la llamada se cierra al instante, sin explicaciones. Si la conducta fue grave — acoso, amenazas, un posible menor — usa también reportar: la moderación revisa cada caso las 24 horas.
No por la llamada en sí: no compartes tu nombre real ni tu ubicación. El riesgo real es lo que tú muestras o dices — fondo identificable, apellidos, redes sociales. Controla eso y eres prácticamente invisible.
La cuenta es opcional y solo sirve para guardar monedas y preferencias. Chatruleta nunca te pedirá la contraseña de tu correo ni códigos de verificación por chat — quien lo haga es un impostor.
Sí, exclusivamente mayores de 18 años. Si sospechas que alguien es menor de edad, repórtalo de inmediato: es la falta más grave que existe en el sitio.
Anónimo por defecto · Llamadas privadas 1 a 1 · Moderación 24/7